Investigan mortandad de tortugas marinas en costa salvadoreña

Dos equipos de técnicos de la Dirección de Ecosistemas y Vida Silvestre, del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), viajaron mar adentro en diferentes sectores para tomar muestras de agua y tejidos de las tortugas marinas muertas, que fueron localizadas flotando frente a las costas salvadoreñas.

El primer equipo navegó siete millas náuticas frente a la Bahía de Jiquilisco, en Usulután; y el segundo equipo ingresó a unas 25 millas náuticas frente a la Playa La Puntilla, en el departamento de La Paz.

Hasta la emisión de este comunicado, los expertos del MARN informaron de la localización de varios cadáveres de quelonios flotando. Ayer se estimaban entre 300 y 400 especímenes muertos, sin embargo, hay que tomar en cuenta que las corrientes pudieron arrastrar los restos mucho más lejos.

En el sector de Jiquilisco se localizaron tres tortugas prietas y tres golfinas. Con excepción de una, el resto tenía los caparazones intactos, mientras que sus cuerpos estaban en estado avanzando de descomposición y algunas ya no presentaban ni cabeza ni aletas.

Durante la navegación, Katia Gómez, veterinaria del MARN, informó que se localizó una tortuga prieta la cual presentaba síntomas de agotamiento, pues al acercarse la lancha no pudo sumergirse. El equipo la subió a la barca para trasladarla a tierra firme y proporcionarle antibióticos, suero y poder sacarle muestras de sangre.

Mientras que en el sector de La Puntilla se localizaron 16 tortugas prietas muertas, la mayoría con tamaños entre los 70 centímetros de largo y 65 de ancho. Celina Dueñas, especialista en tortugas marinas del MARN, consideró que por el estado de los cuerpos, este grupo tenía aproximadamente un día de su deceso debido a que estaban en el inicio del estado de descomposición.

Las características de las tortugas en ambos casos, es que presentaban ojos y cloaca saltados y el olor típico a la carne en descomposición.

A simple vista no visibilizaron cambios, coloraciones u olores en el agua, sin embargo, se tomaron muestras para ser analizadas en el laboratorio de la Universidad de El Salvador (UES), para determinar si existe marea roja o si la mortandad se debe a otra razón.

En la expedición en la zona de La Puntilla  participó personal del MARN, FUNZEL y dos fiscales de la Unidad de Medio Ambiente de la Fiscalía General de la República.

Informe preliminar científico

El informe científico “preliminar” emitido por la Unidad de Humedales del MARN esta tarde, indica que desde la tercera semana de octubre se han reportado varamientos de tortugas marinas en las playas frente a Bahía de Jiquilisco.

Imágenes satelitales de la NASA, procesadas por OSPESCA, indican que debido al incremento de las lluvias en la región, han aumentado los niveles de “clorofila a” en hasta aproximadamente 12 miligramos/metro cúbico (mg/m3), cuando lo normal en nuestras aguas marinas cercanas a la línea de costa es de aproximadamente entre 2 y 4 mg/m3 y mar adentro menos de 1.

El informe también indica que se visualizan filamentos con mayores concentraciones a lo normal provenientes del Golfo de Papagayo, entre Nicaragua y Costa Rica. El incremento en “clorofila a” es un marcador que sirve para monitorear la ocurrencia de mareas rojas (proliferación de microalgas tóxicas) en la región, hasta este momento esto no ha sido comprobado.

Este día se visualizan filamentos con mayores concentraciones a lo normal provenientes del Golfo de Papagayo, entre Nicaragua y Costa Rica (figura 2).

El incremento en clorofila a es un marcador que sirve para monitorear la ocurrencia de mareas rojas (proliferación de microalgas tóxicas) en la región, hasta este momento esto no ha sido comprobado, se están tomando muestras de agua para análisis de laboratorio.

Figura 2. Clorofila a, 28 de octubre de 2017.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 3. Clorofila a, 2 de noviembre de 2017.

Las corrientes marinas simuladas con datos de altimetría y boyas virtuales y reales, se ven bien definidas para octubre-noviembre y provienen desde Costa Rica pasando por Nicaragua, El Salvador y llegando hasta México. Llegando a El Salvador, las corrientes se ven incrementadas de velocidad al llegar a El Salvador frente al Golfo de Fonseca con una velocidad de 0.8 m/s, lo normal son del orden de 0.3 m/s.
Otra característica que se presenta en estas fechas y que se observa en la figura 4, es el desplazamiento del domo térmico de Costa Rica (un giro de aguas más frías), desplazado y bien definido frente a El Salvador, este domo circular de aguas girando contrario a las agujas del reloj transporta nutrientes de un sitio a otro en su desplazamiento lo que hace también que la clorofila a se vea incrementada.

Figura 4. Corrientes costeras desde Costa Rica bien definidas hasta El Salvador.

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